Tus sistemas ya existen; el reto es conectarlos. En BITMEDIA integramos lo que ya tienes —ventas, facturación, gestión— con tiendas en línea, mensajería empresarial y servicios cloud, mediante APIs REST y SOAP, webhooks y OAuth 2.0, sin reescribir lo que ya funciona.
Y con una convicción de oficio: conectar dos sistemas es fácil — lo difícil es que la conexión sobreviva a la producción. Por eso cada integración nuestra incluye manejo de límites de consumo, reintentos que no duplican operaciones y trazabilidad de cada transacción. Desde 2013, con experiencia que va de plataformas comerciales a sistemas del Estado.
La integración ingenua funciona el día de la presentación: pide datos, los recibe, los guarda. Tres semanas después llega la realidad: la plataforma limita las peticiones justo en tu hora pico, un token expira en fin de semana, una respuesta llega a medias y un reintento mal hecho duplica una orden — o peor, un cobro. Y como nadie registró qué viajó y cuándo, el error se descubre en la conciliación de fin de mes. Nuestra propuesta es tratar la integración como lo que es: ingeniería de producción, con los mismos estándares de un sistema crítico.
| Destino | Casos típicos |
|---|---|
| Tiendas en línea | Órdenes, catálogo e inventario sincronizados con tu sistema de ventas y facturación — sin capturas dobles |
| Mensajería empresarial | Notificaciones automáticas a clientes —confirmaciones, recordatorios, alertas— desde tus propios sistemas |
| Servicios cloud | Cómputo, almacenamiento y notificaciones en las principales nubes públicas, desplegado y administrado |
| Plataformas de redes sociales | Métricas y reportería automatizada con datos oficiales — la base de nuestra auditoría de redes sociales |
| Sistemas del Estado | Experiencia comprobada con sistemas de identificación nacional y portales de compras públicas |
| APIs de terceros | REST y SOAP, modernas o heredadas: si expone datos, se integra |
Esto es lo que revisamos en cada integración — y lo que suele faltar cuando nos llaman a rescatar una:
| Lo que pasa en producción | Cómo lo resolvemos |
|---|---|
| La plataforma limita tus peticiones (rate limits) | Colas y espera progresiva: el proceso se adapta al límite en lugar de estrellarse contra él |
| Fallos transitorios — timeouts, respuestas parciales | Reintentos idempotentes: la operación se repite sin duplicar órdenes, cobros ni registros |
| Tokens y credenciales que expiran | OAuth 2.0 con renovación automática y secretos fuera del código, revocables por ti |
| La API cambia de versión | Versiones documentadas y monitoreo de deprecaciones: te enteras por nosotros, no por una falla |
| "¿Este dato sí llegó?" | Bitácora por transacción: qué viajó, cuándo y con qué resultado — auditable en la conciliación |
Cada orden entra sola a tu sistema y el inventario se actualiza en ambos lados — se acabó el copiar pedidos a mano.
Los datos que hoy alguien copia de un sistema a otro fluyen solos, con validación y registro de cada movimiento.
Confirmaciones, recordatorios y alertas que salen de tus sistemas hacia la mensajería que tus clientes ya usan.
Datos de varias plataformas reunidos automáticamente en un solo reporte — con cifras oficiales de cada fuente.
En la gran mayoría de los casos, sí. Si tu sistema tiene alguna forma de entrar o sacar datos —una API REST o SOAP, una base de datos, archivos de intercambio o incluso reportes exportables—, se puede integrar. Evaluamos lo que ya tienes antes de proponer cambios: la integración se diseña alrededor de tu sistema, no al revés.
Es la pregunta que separa una integración de producción de un experimento. Diseñamos cada conexión asumiendo que el otro lado va a fallar: colas para absorber picos, reintentos con espera progresiva y operaciones idempotentes para que un reintento nunca duplique una orden o un cobro. Si algo no se puede entregar, queda registrado y alertado — el dato no se pierde en silencio.
Con el estándar de la industria: OAuth 2.0 donde la plataforma lo soporta, permisos mínimos necesarios, renovación automática de tokens y secretos almacenados fuera del código. Los accesos son revocables por ti en cualquier momento, y nunca pedimos contraseñas personales.
Nosotros, y está previsto desde el diseño: cada integración queda documentada con su versión de API, monitoreamos los anuncios de deprecación de las plataformas conectadas y el soporte post-entrega cubre las actualizaciones. Cuando una plataforma anuncia un cambio, te enteras por nosotros con un plan — no por una falla en producción.
Código fuente propiedad del cliente, documentación del flujo de datos —qué viaja, hacia dónde y con qué credenciales—, bitácora de transacciones para auditoría, y soporte post-entrega garantizado. Trabajamos en fases con entregables funcionales, y respondemos una solicitud inicial en menos de 24 horas con una propuesta.